Cuando su
esposa Manuela
De repente
se murió,
Mucho
lloraba Ramón…
Pero del
dolor de muela.
Tan pronto
supo que Elisa
acababa de
morir,
Casi se
muere Judith…
Pero a
causa de la risa.
Lloraba
desconsolado
por la
muerta de su esposa!
Qué pena
tan dolorosa
Quedarse
sin un centavo!
Cuando los
gatos maullan
en casa de
solterona,
el vecino
dice, en broma,
que se
acabó la marrulla!
Porque los
hombres tocaban
a la
negrita Lucía,
le decían
fotografía
porque
estaba retocada…
Martha
Cecilia Valencia Cantillo
Cali, 1995
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