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viernes, 10 de enero de 2014

A TRAVÉS DEL CRISTAL

Por: Lilly Leyla Marínez Angulo

“En unos envejece primero el corazón,
en otros la inteligencia
y algunos son viejos en su virtud;
pero cuando se es joven muy tarde,
se conserva uno joven mucho tiempo”
Federico Nietzsche


Pocas veces se hace el ejercicio de mirarse desde fuera, siempre preocupa el saber cómo me ven o me piensan los otros y no cómo me veo, me siento, me pienso, me leo y me escribo. Detenerse en ello suele provocar vacíos, recorridos a la mitad, ideales bajo promesas, recuerdos divididos.

Desde el momento en que se nos instala en el mundo, buscamos darle respuesta a grandes preguntas ¿Quién soy? ¿Cómo me constru <<yo>>?
A muy temprana edad, se empieza a edificar una visión de mundo, de vida, de muerte; y se llega a entender que la muerte, como el gran enigma de la vida, estará presente siempre, la veremos en cada hierba seca y en cada rama rota. También, nos damos cuenta de que las velas puestas en un pastel de cumpleaños, al igual que los seres humanos en el mundo, se consumen hasta llegar a nada.

¡Apúrate, es tarde! Muchas veces, hemos escuchado de labios de muchas personas esta frase. Pero ¿tarde, por qué y para qué? Es muy importante vernos apresurados por algo que no conocemos, vivimos abrumados por el interminable suceder de las cosas a través de los tiempos, y todo para llegar a un punto donde el presente y el pasado se confunden y se empiezan a añorar los juegos, el miedo a la oscuridad, la sensación de inmortalidad que se experimenta cuando se vive por entero cada momento que pasa, la posibilidad de oír hablar de la muerte, al igual que se habla de muchas cosas que en ese momento no nos preocupan, ni nos interesa comprender, en ese mundo que surge como una inmensa sala de danza en la que todo sus bailarines dan vueltas y vueltas sin detenerse jamás a tomar aliento.

En dónde cada giro de esa danza frenética, representa el ver en fragmentados espejos a los reconocibles yo alzarse para contar a través del cristal de unos ojos miopes lo vivido.




Tisanas

Por: Lilly Leyla Marínez Angulo

Suave lienzo que se cubre de aromas
aromas a los que huyes
esencias que dignificas

Manos de niños, deseos de hombre

Suave lienzo que se cubre de olvidos
del aroma de los cuerpos que recuerdas

Rostros adolescentes, deseos de hombre

Suave lienzo que se cubre de dolor
del dolor por ella
del dolor por ti
del dolor por mí

Juego de aromas de tu piel
de mi piel envuelta en los recuerdos
de él, de ella.

  
DELIRIOS

Hoffmann, afirmaba que la música comienza en dónde termina el lenguaje.  Entre los múltiples recuerdos escucho a alguien decir que para escribir, sin olvidar las estructuras y pautas, primero se debe tener dispuesto el corazón. No son las letras, es la relación que en determinado momento de tu vida estableces con ellas.

Aquí, más de mis fragmentos, más de la vida; a través de la música:










Y la última para cerrar este ciclo. Momentos más cercanos a lo espiritual que a lo material, que a veces se no impone sin remedio.  Mucho espacio para el amor y para  la memoria, de esa que sirve para construir esperanza. 







martes, 19 de noviembre de 2013

TÚ NO SABES AMAR

Julio Flórez…


Tú no sabes amar; ¿acaso intentas

darme calor con tu mirada triste?
El amor nada vale sin tormentas,
¡sin tempestades... el amor no existe!

Y sin embargo, ¿dices que me amas?
No, no es el amor lo que hacia mí te mueve:
el Amor es un sol hecho de llamas,
y en los soles jamás cuaja la nieve.

¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre,
y debe ser devorador, intenso,
debe ser huracán, debe ser cumbre...
debe alzarse hasta Dios como el incienso!

¿Pero tú piensas que el amor es frío?
¿Que ha de asomar en ojos siempre yertos?
¡Con tu anémico amor... anda, bien mío, anda al osario a enamorar los muertos!



Un bello poema para que amemos de verdad…
Compartido  por  Norma Montenegro

miércoles, 23 de octubre de 2013

ÉXILIO


Era un día gris
Justo sentía
El frio que golpeaba

Esa gran mañana.

Allí estabas, esperando
Ver sus rastros
Por última vez.

La noche anterior
Sentía el surgimiento
Del nuevo día,
En una mañana
Peor que la de hoy.

Recuerdo el frio
De aquel templo,
La armonía de Niño
Que brindaba nostalgia
Al gran suceso.

Mientras los diarios
Anunciaban su partida,
Haciendo conjeturas
De la muerte del maestro.

Tu aura, reflejaba
La carga y tristeza
De todo el sufrimiento
Que la partida
del maestro te dejó.

Te derrumbaste de dolor,
Herida por su partida,
Desesperada al saber
Que ya no regresaría.

Quería ser tu fuerza
Porque entendí
Que en su partida
Se llevaría todo de ti.


PAULA ANDREA NIÑO GUZMÁN
04-03-2009

Recuerdo de un gran
 hombre que marcó 
la vida de muchos Niño...

CUANDO SU ESPOSA MANUELA

Cuando su esposa Manuela
De repente se murió,
Mucho lloraba Ramón…
Pero del dolor de muela.

Tan pronto supo que Elisa
acababa de morir,
Casi se muere Judith…
Pero a causa de la risa.

Lloraba desconsolado
por la muerta de su esposa!
Qué pena tan dolorosa
Quedarse sin un centavo!

Cuando los gatos maullan
en casa de solterona,
el vecino dice, en broma,
que se acabó la marrulla!

Porque los hombres tocaban
a la negrita Lucía,
le decían fotografía
porque estaba retocada…

Martha Cecilia Valencia Cantillo
Cali, 1995